Juan Esteban Yáñez…Crónicas

J.E.Yañez

J.E.Yañez

Hacia la tierra prometida…

Variadas pueden ser las motivaciones para ir a un lugar, desde la simple y humana curiosidad hasta tratar de encontrar las huellas de personajes que lo habitaron en épocas remotas, tan remotas que retrotraen al inicio del tiempo.

Es el caso de Ur  (también llamada Urhai, en arameo), la tierra de los caldeos, cuna de antiguas civilizaciones, estratégicamente ubicada al este del Eufrates, asediada, ocupada, conquistada y destruida por sumerios, babilonios, hititas, asirios, caldeos, persas, macedonios, bizantinos y musulmanes. Es ahí donde nació y vivió el patriarca Abraham antes de salir hacia Canaán, la tierra prometida.

Hoy, en el casco antiguo de la  bullente y moderna ciudad de Sanliurfa, en la región suroriental de Turquía, se halla el complejo de templos de Göl  Basi. Su atmósfera es quieta, los fieles y peregrinos ataviados de blanco o de morado van a hacer sus oraciones y luego  se deleitan  en el parque, con su laguna sagrada y las incontables  truchas que pululan en ella. Más allá, la morada donde nació el patriarca, antigua como el tiempo y venerada desde siempre, da sentido a la visita y sobrecoge al visitante.

En las inmediaciones, el zoco repleto de especias, aromas, ajetreo y voces. Voces arcaicas, quizás las mismas que oyó el patriarca, quién sabe.

A unos40 kilómetroshacia el sur y cercano a la frontera con Siria está Harrán (Se dice que es el asentamiento humano ininterrumpidamente habitado más antiguo que se conoce), donde se estableció Abraham después de recibir el mandato de salir de Ur y dirigirse hacia la tierra prometida. Una llanura seca, polvorienta, sin edad, en el camino de Nínive a Egipto. Sus casas son conos de barro seco que se mantenían frescas en el  día. Un fogón en el centro y el lecho nos hablan de la simpleza de la vida de sus moradores.

El yermo paisaje oculta  restos de antiguas construcciones, una atalaya, escombros, lo que quedó del paso de huestes furiosas que se dirigían a conquistar quién sabe qué reinos.

Ahí vivió el patriarca en su camino hacia el sur, hacia Canaán, la tierra prometida.

J.E.Yáñez H.  (Anatolia suroriental, abril de 2009)

Anuncios